La mayoría de pares no se dañan por usarlos, sino por cómo se guardan.
- Lejos del sol directo: amarillea las suelas y destiñe los colores.
- Sin humedad: guarda con sobres de sílica si vives en clima caliente o húmedo.
- Con forma: usa hormas o papel adentro para evitar arrugas en la puntera.
- Que respiren: si los usas seguido, mejor en un estante abierto que en la caja.
Y si los vas a guardar por mucho tiempo, límpialos antes. La mugre que se queda se fija con los meses.